21/3/12

Sin más

Escuchando poesía es como funciona este cerebro maltrecho que no puede funcionar en silencio. Me recuerda de tu mano lo que quiere el viento y me sabe a membrillo el momento en que tengo siempre que recurrir al jodido viento.
Es tarde para esto y aquello, es pronto para casi todo lo demás, es el momento además después de ver en una película la futilidad del momento ante la inmensidad de los conceptos de vida y muerte. Solo era un dramón, ¿que me importa a mi el amor? ¿que le saco yo a tanta desidia y ansiedad?
De un recuerdo marchito surge la palabra, de esta la frase, y de la frase la tontería y el sin sentido. El internet inmortaliza lo innecesario y la noche se me acorta, solo esperando a otra mañana más sin sentido, aparente, mente, o igual sirva para algo después de todo.
Ya ni en papel...  le hecho de menos a veces.